No es amor, no es costumbre, son ambas cosas. Mi semblante me delata cuando escucho tu nombre. Pero quien escribe esto no se va a morir. Porque hay una vida que continuar, hijos por quien velar, un yo con quien luchar. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

La policía de hoy en día

EL CAPITAN ASESINO

LA PRESBICIA DEL CORAZÓN