Carreando

 Soñar con los ojos cerrados mientras se está despierto, es un placer indescriptible para la mente.

Sentir que un día transcurre bajo el sometimiento de mis defectos, es como entrar en un limbo de burbuja infinita. Paradas de rechazos y bienvenidas; miradas de desprecio y empatía; cientos de asientos, testigos de las numerosas atenciones e indiferencias a esas voces de necesidad que contrarían las leyes de las ventas. Para que finalmente, la vergüenza sea aplastada por el hambre.

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