Visiones Erroneas 1

 No la puedo entender porque no tiene visión, no se siente su hambre de poder.

LA MÍA TAMBIÉN DESVANECE

Será mejor que me enfoque en mí, en lugar de mirar al exterior, a algo que nunca podré llenar; pero si aportar desde el yo. Puedo seguir observando y contar sus espinas; no obstante, ¿yo dónde quedo? Podría partir de distintos puntos para dar razones por la cuál sería vano continuar haciendo lo que hice en el principio, ya que dicha reacción cojea con más de dos pies. Así que empezaré con un orden aleatorio.

Primero, es la importancia a sí mismo. ¿Cómo me puedo fijar en alguien, sin primero hacerlo para conmigo? ¿Detectar si carezco o poseo la autoridad, y cuan pulida está? Una cosa es jugar al futbol, y otra es ser un jugador profesional. Con esto, viene una pregunta de jaque mate. ¿Tú cuál quieres ser para ti mismo? Es un hecho que para yo poder hablar o señalar, tengo que tener la suficiente autoridad para hacerlo, sin escatimar esfuerzos. Es ahí dónde uno se da cuenta que ya no es necesario vociferar, ni apuntar con el dedo. Se llega a un nivel de ignorancia inteligente.

Llados una vez dijo, "la gente no escucha, observa". Lo que entendí con esa frase es que el mejor ejemplo que uno puede dar, no es hablando, sino haciendo. De nada serviría decirle a alguien que sea como creo debería de ser, si yo no soy o no me asemejo a esa persona. Sería una perdida de tiempo dejar vocalizar a mi ego, en vez de callarlo y preocuparme por pensar en que acciones tomaré, para poder influir verdaderamente sobre los demás.

Por ejemplo: muchas veces hemos hecho caso omiso a consejos, comentarios, críticas constructivas y destructivas de personas en que esas veces que se refirieron a uno para poder entenderlas y aplicarlas. Sin embargo, como dice la frase, "entra por uno oído, y sale por el otro". El mensaje, no es impregnado en la experiencia, por lo mismo que dichos individuos no son referentes de nuestras expectativas. En mi caso, mi familia me ha dicho mil cosas, me han comparado con otros que si los han seguido, y mil cosas más para con mi persona y mi entendimiento de sus palabras. No obstante, casi nunca he aplicado lo que me dijeron; pero, una canción, un video, una persona ajena, ha influido más en mí, que mis propios parientes. Y es así, porque para mi, la obediencia de esos vocablos nuevos son de gente que me ha llamado la atención; siendo guías, moldes para conmigo y mi capacidad de retener.

Segundo, y esto creo es algo global. "No se puede cambiar a los demás, más que a uno mismo". Esa frase se apoya de dos párrafos anteriores. No tiene sentido mencionar defectos ajenos, porque por más que se mencionen, nada va a cambiar. No solo se gasta tiempo, sino también energía al pensar en comentarios vanos; además, envenena el alma y afila cada vez más la lengua, reservándola para otra conversa como esas. En conclusión, suma lo negativo y resta lo positivo. No tiene nada de productivo hablar de los demás.

Para terminar, cuando se llega al nivel en dónde se encuentra el verdadero valor del tiempo y energía, se es claro que no tiene sentido en lo absoluto, dedicar ni un solo segundo a lo que infiere los párrafos anteriores. Sin embargo, el tener ese estado de consciencia, no significa perfección, ni mucho menos sobreponerse ante los demás. Caeremos, nos equivocaremos; errar corre por nuestras venas, PERO SABEMOS QUE TENEMOS LA OPCIÓN DE CORREGIR Y ENMENDAR.


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