Entradas

Mostrando entradas de abril, 2024

Visiones Erroneas 1

  No la puedo entender porque no tiene visión, no se siente su hambre de poder. LA MÍA TAMBIÉN DESVANECE Será mejor que me enfoque en mí, en lugar de mirar al exterior, a algo que nunca podré llenar; pero si aportar desde el yo. Puedo seguir observando y contar sus espinas; no obstante, ¿yo dónde quedo? Podría partir de distintos puntos para dar razones por la cuál sería vano continuar haciendo lo que hice en el principio, ya que dicha reacción cojea con más de dos pies. Así que empezaré con un orden aleatorio. Primero, es la importancia a sí mismo. ¿Cómo me puedo fijar en alguien, sin primero hacerlo para conmigo? ¿Detectar si carezco o poseo la autoridad , y cuan pulida está? Una cosa es jugar al futbol, y otra es ser un jugador profesional. Con esto, viene una pregunta de jaque mate. ¿Tú cuál quieres ser para ti mismo? Es un hecho que para yo poder hablar o señalar, tengo que tener la suficiente autoridad para hacerlo, sin escatimar esfuerzos. Es ahí dónde uno se da cuenta que y...

El aprendiz eterno

Imagen
¿No hay más que hacer? En estos momentos y como en muchos otro, siento que no hay nada en que invertir mi tiempo. La pregunta del millón con ese dilema es, ¿eso es verdad? En apariencia lo es; pero, la realidad es que no es así. Uno, por las distracciones. La mente es muy débil cuando algo la distrae, la emoción quiere florecer y sucumbir ante las tentaciones. Evitarlas por todos los medios posibles no es una opción, es una obligación, inclusive hasta con la mente, para poder trabajar sin necesidad de sacrificarse, sino para sentir el placer del proceso al hacerlo. Y, es que acaso, ¿Quién les habla es una bendita máquina que rompe esquemas de distracción y ocio? En lo absoluto. También caigo en el placer de la dopamina como si fuera una piedra en mi camino con la cual tropiezo a pesar de haberla visto. Sin embargo, ya no es como antes, en dónde creía que el esfuerzo que daba cada día, era todo el potencial que podía dar. Falacia mía. Una vez, entre “pisco y nazca”, uno de mis pri...

El amor de padre también es infinito

Una semana después de haber nacido mi hijo, decidí ir de viaje, dando mi primer intento de negocio. Fue toda una travesía, sobre todo conseguir el pasaje, ya que era tiempos de COVID y no permitían viajar sin vacunas completas. Cuando por fin estaba en el bus interprovincial, echado en el pasaje, al costado de donde dormía el chofer, antes de descansar, pensé con melancolía en mi pareja e hijo porque no pude comunicarme con ellos por tener un celular antiguo. Inmediatamente, recordé que tenía la foto de mi recién nacido en la billetera, y, sin pensarlo, lo saqué y lo apreté contra mi pecho, imaginando que le daba un abrazo, como si de verdad estuviera encima mío. Fue una sensación muy hermosa, mi cuerpo reaccionó con una paz total, que me decía que todo estaba bien. Lo abracé, y terminé durmiendo con su foto entre mis manos y los latidos de mi corazón. No lo quise soltar. Al día siguiente, me dije - no saben lo que se pierden aquellos padres insensatos que abandonan a sus hijos, a pesa...