Fortalezas y Debilidades - Parte 1
Las debilidades son las que crean fortalezas. Son como semillas, que si no las regamos y trabajamos, nunca crecerán y convertirán en cualidades fuertes y provechosas, siempre serán debilidades. Sin embargo, para eso está el entorno, para la ayuda mutua, que cuando se vea un "defecto" se comunique y no solo eso, sino que también aporte con posibles soluciones para la mejora.
Esa es una buena comunidad y un buen entorno. También están los malos, claro está. Pero, ese tema ya se tocará en otra ocasión.
Lo anterior no infiere a que uno se ande fijando en los errores ajenos a diestra y siniestra; tampoco a que nunca se haga o fingiendo no hacerlo (nadie es un Dios), sino todo lo contrario, de aceptar la imperfección humana y luchar contra ella.
Por otro lado, para influir nuestra actitud, no basta solo la experiencia, sino también la autoridad. Y, para eso hay que trabajar y estudiarse a si mismo. De lo contrario , caeríamos en la típica frase "doy consejos que no aplico en mi vida", y eso es no tener poderío. Como bien dicen las siguientes palabras: "el hombre no oye, sino mira". Claramente, el ejemplo es la mayor motivación.
En conclusión, la introspección es el único paso que da la autoridad para brindar y recibir un abanico de posibilidades de aprender y ayudar sin juzgar a los demás ni a si mismo. El ejemplo, la mejora personal y las buenas relaciones con el entorno son consecuencias de ese primer paso de trabajo fructífero constante de nunca acabar, en donde todos tenemos algo que aportar.
Como bien dijo la Madre Teresa de Calcuta:
... y no se equivoca. Todos complementamos en cuanto aportar valor al mundo damos. Y, por eso es que se quedan dos encuestas sencillas pero de real importancia para fomentar una comunidad interactiva entre los que si quieren cambiar, no el mundo, sino el suyo mismo.

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