El Complejo del Salvador
Compartir lo que tengo para con los más necesitados, es lo que siempre ha corrido por mis venas. Especialmente con los pequeños. Ya que a cierta edad, concluí que los adultos tanto como los ancianos, tienen y han tenido la oportunidad de cambiar su situación actual. Y si no lo hacen, es porque no han querido tener la capacidad para hacerlo. Sin embargo, para los menores de edad, siento que un pan, desayuno, almuerzo o cena, es una gran oportunidad para sus futuros visionarios. Una vez le dije a mi madre que quería compartir todo lo que tengo con personas que más necesitaban. Me respondió con una pregunta irónica. "¿Qué, acaso quieres hacer tu ONG?" Por su parte, talvez ella esperaba una propuesta "auto productiva". Y, por mi parte, no supe que responder , camuflándome en el silencio pensativo. Ahí murió uno de mis muchos sueños, y no es culpa de nadie más que la mía. Ya que no tuve la determinación suficiente como para entercarme con lo que anhelaba. Creo que, desde...