Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2025
Mi primo me dijo: la has estado luchando en tiempos de hambre, y justo ahora, en campaña quieres tirar la toalla.  Aquí voy a responder todos los detalles que debí decirle en la respuesta breve que le dí. Primero, es el tiempo y la energía. Tenía estos dos activos a mi favor para poder planear y decidir lo que creía correcto hacer para que el emprendimiento prospere. Sí, sabía que era un riesgo grande, porque no tenía capital. Y eso era lo enriquecedor. Arriesgar, aprender, esforzarme, conocer, experimentar, perder, ganar, acertar y equivocarse. Es un mundo muy hermoso, rico, porque sobre todo el tiempo es de uno mismo. Lo hice a pesar de que no tenía el dinero suficiente para poder emprender lo de las prendas. Más tarde, un contacto mi hizo un préstamo, arriesgue, quise hacer algo distinto, y si me funcionó. 

No necesito nada más que esto

Mi hijo quería que le comprase algo. Acepté. Sin embargo, al escoger algo que ya había comprado muchas veces y de las cuales ya nos han "estafado", me empecé a incomodar, insistí incansablemente que no lo haga y él me respondía con la misma insistencia de que si quería hacerlo. Al final lo hizo, y adivinen que, no pasó nada. Si, me sentí estafado, es verdad, pero solo lo sentí yo. Y al sentirme de esa manera reaccioné mal diciéndole, "ya ves", "yo te dije", "¿para eso?", quería seguir diciendo más para liberar mi frustración. Sin embargo, me di cuenta de que no tenía porque seguir. Porque dicha estafa, solo era una percepción mía, no era la de él. Su reacción al ver las sorpresas fue neutral, y yo al notar dicha neutralidad, asumí que esta última fue causada por mis reproches, entonces, decidí revertir la situación, preguntándole, si le gustaba lo que había recibido, diciéndole, "está bonito", "guárdalo, para que no se pierda"...

LA REFLEXIÓN DE UN LUDOPATA

  LA REFLEXIÓN DE UN LUDOPATA Primer día El día lo empecé con optimismo. Hice lo que había planeado hacer. Hasta que la batería de mi celular se descargó. Supuestamente, para mi madre, había ido a trabajar. Sin embargo, no fui por orgullo. Quería hacer lo que quería en realidad, muy aparte de sentirme muy mal una vez más, por trabajar para alguien y no poder sentirme independiente. Me dije: mientras voy cargando mi celular, me voy jugando unos dotas. Y así fue. Jugué hasta que cargó mi móvil. Salí sin problemas. Pude controlarme hasta ese entonces. Seguí con el reto, y otra vez, cuando se descargó mi celular, me fui de nuevo al internet. Me dije, no puedo ir a mi casa, porque tengo que llegar más tarde que mi mamá.   Y así fue. Me quedé jugando Dota 2 hasta que me cansara, prácticamente. De hecho, no lo iba a dejar si el internet no cerraba. Entonces, ahí me di cuenta de que, algo no andaba bien. Había un descontrol. Y medité sobre eso. De hecho, había pensado en una estra...

El Ciclo de la Duda y la Búsqueda de Sentido

Veo mi situación de cerca y me digo a mí mismo. ¿Qué estoy haciendo mal? ¿En qué estoy fallando? Mi vida casi nunca ha tenido sentido por el mismo hecho de no saber qué hacer. Muchas veces me siento como un niño, probando una cosa y luego otra. Y que en cada cosa que haga, no obtenga resultados. Desde hace mucho que detecté mi problema. El cual es mi inconstancia . A pesar de todos mis esfuerzos por revertir eso, siento que es inútil. Tal vez esa sea la palabra. La inutilidad en mi inconsciencia impregnada como una garrapata que se resiste a desprenderse. Lo pensé como posibilidad. Lo revierto siempre intentando convencerme de que no es así. Queriendo evitar de que ese rincón oscuro y añejo no afecte en mi carácter. Y me convenzo de que salgo victorioso en esa batalla. Sin embargo, mis resultados me despiertan intempestivamente, empezando a dudar otra vez si lo que hice o hago está bien o mal. Soy consciente también de que estos últimos son relativos. De que no necesito aprobación par...