MADRE
Madre, en ti recae mi esperanza de que leas esta carta con la total sensatez que pueda expresar tu persona; que no es como cualquier lectura en donde lees, la entiendes, la resumes y sacas conclusiones. No lo veo así porque tratándose de nuestras vidas, no creo que sea fácil de entenderse a la primera; y digo esto porque me ha costado múltiples meditaciones para realizarla. Por ende, pido que al igual que yo, medites y razones junto con lo que lees. Ya que si no lo haces, no podrás ayudarme a demostrar si me equivoco o no, cayendo en la tentación inicial de juzgar mi carta como errónea. SIN TÍTULO Mi madre cae en llanto, y yo, en mi cuarto, encerrado, con miedo, sintiéndome ingrato y descarado: por levantarme, comer, para luego encerrarme con mis libros y mis juegos. Quisiera tapar mis oídos con música para no seguir escuchando su lloriqueo encerrado, pero sé que eso es escapar. Al tiempo, parece que ya pasó. Esto me recuerda a las tantas veces que he deseado su mue...